A Jorge M. Taverna Irigoyen por la confianza, por la nobleza, por la amistad.

Maíz.

Canto de luz por los altos labriegos que tributan plegarias y sudores a la antigua memoria del maíz.

Memoriosos de surcos liturgias siderales
estacas que roturan las secas sementeras
alucinan promesas de harinas amarillas mientras crece el agobio sobre sus soledades
mientras curvan la frente hacia la esencia madre que les niega el secreto vital de sus matrices.
Los hombres de la tierra
sombras desfallecientes entre hostiles guijarros
allí donde la atmósfera es un puma al acecho y el águila un escorzo de furia encarnizada
trazan con manos anchas
los caminos de piedra que conducen el agua hacia la sed oscura de infinitas raíces.
Los hombres de la tierra
sumisión alfarera estableciendo sueños de presencia esmeralda
donde sólo los vuelos alcanzan la estatura bautismal del rocío
donde sólo el silencio responde a los enigmas
donde sólo el crepúsculo inmola la lujuria del sol tras los pretiles
desgranan su cansancio de días cenicientos
estableciendo ciclos destinos calendarios
lunas donde se engendra la hechura de la vida
cavan hoyos de olvido en las entrañas mismas de la diosa preñada
para enterrar un día los ecos de sus nombres
sin llantos ni proclamas ni penachos ni efigies.
Amarrados al polvo
cumplen con el mandato de los dioses ocultos en el fondo del tiempo
- los dioses constructores
los que agitan sonajas mientras cae la lluvia hechizando los muslos de violadas semillas
propagando las claves de las germinaciones en el desnudo idioma de desnudas urdimbres -.
Los hombres de la tierra
huella fugaz del hambre
aristas de fatiga desgarrando horizontes
hebras de muerte espesa bajo heladas fisuras de cielo desvelado
cuidan el rojo grano que nutre a las aldeas
con ansiedad de sombra con ternura escarpada con músculos febriles.
Y cuando estalla el parto en los altos recintos de hogueras sin cerrojos y viento encabritado
nace de sus sudores el Señor del Maíz
Amo de las Mazorcas
Guerrero Poderoso pintado con la sangre de sagradas serpientes
Dador del Alimento
Padre de las estirpes.

Música

Acerca de la autora

Acerca de la autora
Exconvento de los Siete Principes - Casa de la Cultura Oaxaqueña (México) 2004

Biobibliografía

Norma Segades Manias, Santa Fe, Argentina, 1945. Ha escrito *Más allá de las máscaras *El vuelo inhabitado *Mi voz a la deriva *Tiempo de duendes *El amor sin mordazas *Crónica de las huellas *Un muelle en la nostalgia *A espaldas del silencio *Desde otras voces *La memoria encendida * A solas con la sombra *Bitácora del viento *Historias para Tiago y *Pese a todo (CD) En 1999 la Fundación Reconocimiento, inspirada en la trayectoria de la Dra. Alicia Moreau de Justo, le otorgó diploma y medalla nombrándola Alicia por “su actitud de vida” y el Instituto Argentino de la Excelencia (IADE) le hizo entrega del Primer Premio Nacional a la Excelencia Humana por “su meritorio aporte a la cultura”. En el año 2005 fue nombrada Ciudadana Santafesina Destacada por el Honorable Concejo Municipal de la ciudad de Santa Fe “por su talentoso y valioso aporte al arte literario y periodismo cultural y por sus notables antecedentes como escritora en el ámbito local, nacional e internacional”. En 2007 el Poder Ejecutivo Municipal estimó oportuno "reconocer su labor literaria como relevante aporte a la cultura de la ciudad".

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