A Jorge M. Taverna Irigoyen por la confianza, por la nobleza, por la amistad.

El viento no se rinde.

De cómo fue que la insaciable codicia de los hombres y su sed de aventuras continuó estimulándolos en la búsqueda de nuevas riquezas y conduciéndolos hacia los confines del mundo.

Voraz,
el viento avanza.
Se propaga
tronchando aldeas,
templos,
cordilleras,
con su saña espinosa,
con la furia
de su sangriento látigo de sombra
que inquieta a los mastines del espanto
con silbos agoreros,
que despena
dinastías de soles prisioneros
así,
como al descuido,
como lenguas redondas
desquiciando tragedias,
pesadillas,
vendavales de agudas dentelladas,
torbellinos de infierno,
llagas secas,
jaurías de rabiosas amapolas.
Nada detiene al viento.
Es su destino
desandar los perfiles del paisaje:
demente,
ciego,
sordo,
huracanado,
sin piedad,
sin cautela,
sin memoria...
hasta arribar al filo del relámpago,
a la desnuda piel del exterminio,
al vértigo preciso,
al desencuentro,
al odio intempestivo,
a la deshonra.
El viento es esta ráfaga insaciable
que desgaja
y sacude
y extravía
esa amplitud brutal de la distancia
a ras del polvo,
a penas alevosas
a toda muerte y luto
y no se rinde
ni abdica a la venganza
ni despuebla
madrigueras,
convenios,
escondrijos
ni abandona vehemencias minuciosas.
Nada detiene al viento.
Hacia la hondura
del agua amaneciente,
por terrazas
donde el maíz enciende sus milagros
y desgranan silencio las mazorcas;
bajo estambres de hogueras encrespadas
que violentan el sexo de la jungla
y ultrajan muslos verdes
y profanan
el himen palpitante de las hojas,
el viento avanza en aluvión de fuego,
en dura hostilidad,
día tras día,
encabritando el grito,
conmoviendo
migraciones de oscuras mariposas.
Porque el viento no sabe,
no comprende.
El viento es sólo viento,
es sólo instinto,
es sólo mortandad sin atenuante
consumando el despojo,
dogma a dogma.

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Acerca de la autora

Acerca de la autora
Exconvento de los Siete Principes - Casa de la Cultura Oaxaqueña (México) 2004

Biobibliografía

Norma Segades Manias, Santa Fe, Argentina, 1945. Ha escrito *Más allá de las máscaras *El vuelo inhabitado *Mi voz a la deriva *Tiempo de duendes *El amor sin mordazas *Crónica de las huellas *Un muelle en la nostalgia *A espaldas del silencio *Desde otras voces *La memoria encendida * A solas con la sombra *Bitácora del viento *Historias para Tiago y *Pese a todo (CD) En 1999 la Fundación Reconocimiento, inspirada en la trayectoria de la Dra. Alicia Moreau de Justo, le otorgó diploma y medalla nombrándola Alicia por “su actitud de vida” y el Instituto Argentino de la Excelencia (IADE) le hizo entrega del Primer Premio Nacional a la Excelencia Humana por “su meritorio aporte a la cultura”. En el año 2005 fue nombrada Ciudadana Santafesina Destacada por el Honorable Concejo Municipal de la ciudad de Santa Fe “por su talentoso y valioso aporte al arte literario y periodismo cultural y por sus notables antecedentes como escritora en el ámbito local, nacional e internacional”. En 2007 el Poder Ejecutivo Municipal estimó oportuno "reconocer su labor literaria como relevante aporte a la cultura de la ciudad".

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