A Jorge M. Taverna Irigoyen por la confianza, por la nobleza, por la amistad.

Hombres.

Canto de luz por las zarpas desnudas de la muerte que hurga en los atavíos de metales hasta encontrar la sangre.

La mentira sucumbe entre pieles corruptas estertores violentos pústulas encendidas y fiebres a destajo.
La mentira es un grito
dolores amarillos suplicando una tregua
mendigando clemencia a ese dios en harapos
aferrado a su suerte de maderos rabiosos.
Nada rompe el silencio.
No hay truenos fundadores ni altares consagrados ni expresos vaticinios.
No hay rastros de osadía en la ausencia que crece del musgo amortajado.
Sólo el hombre y su muerte iniciando una danza bajo la luna quieta.
Sólo el hombre y su muerte de talle voluptuoso.
Ya no quedan indicios de soberbia o audacia debajo de los yelmos
ya no quedan señales de espíritu divino entre tanta gangrena.
La poderosa estirpe de quetzales – serpientes
se sumerge en el fango nacido de la sangre que habitaba sus venas desnudas de cerrojos.
Los señores del viento dadores de la vida creadores del follaje
profanaron la augusta techumbre de los cóndores
violentaron las hondas guaridas donde el puma sueña carnes convulsas
mancillaron doncellas con su semen impuro su esperma advenedizo
decretaron el odio
y en el fondo del odio encontraron los secos perfiles de obsidiana
enfrentaron espantos laberintos tinieblas venablos con ponzoña
cóleras aberrantes devorando azucenas
sacrificando cepas de cuerpos enemigos a fuerza de membranas y cansancios viscosos.
La mentira es un llanto olvidado en la hierba
una angustia escarpada
una oscura miseria cubierta por el falso pudor del novilunio
en tiempos en que el aire huele a urgentes fracasos a trágicas derrotas
en tiempos en que el miedo encrespa los azules delirios del insomnio
cuando el ave se inmola contra el filo punzante de espinas en centurias
y claudican las hojas en sus vuelos suicidas sobre duros terrones
y ofrendan las corzuelas sus mansas yugulares a las fauces del rito
y se extinguen los dioses
con las pupilas ciegas abiertas al asombro.

Música

Acerca de la autora

Acerca de la autora
Exconvento de los Siete Principes - Casa de la Cultura Oaxaqueña (México) 2004

Biobibliografía

Norma Segades Manias, Santa Fe, Argentina, 1945. Ha escrito *Más allá de las máscaras *El vuelo inhabitado *Mi voz a la deriva *Tiempo de duendes *El amor sin mordazas *Crónica de las huellas *Un muelle en la nostalgia *A espaldas del silencio *Desde otras voces *La memoria encendida * A solas con la sombra *Bitácora del viento *Historias para Tiago y *Pese a todo (CD) En 1999 la Fundación Reconocimiento, inspirada en la trayectoria de la Dra. Alicia Moreau de Justo, le otorgó diploma y medalla nombrándola Alicia por “su actitud de vida” y el Instituto Argentino de la Excelencia (IADE) le hizo entrega del Primer Premio Nacional a la Excelencia Humana por “su meritorio aporte a la cultura”. En el año 2005 fue nombrada Ciudadana Santafesina Destacada por el Honorable Concejo Municipal de la ciudad de Santa Fe “por su talentoso y valioso aporte al arte literario y periodismo cultural y por sus notables antecedentes como escritora en el ámbito local, nacional e internacional”. En 2007 el Poder Ejecutivo Municipal estimó oportuno "reconocer su labor literaria como relevante aporte a la cultura de la ciudad".

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